Las alertas de datos notifican automáticamente al equipo responsable cuando ocurre una condición predefinida como preocupante: un pipeline que no se ejecutó a tiempo, un volumen de datos inusualmente bajo, o un porcentaje de valores nulos que supera un umbral aceptable, permitiendo una respuesta mucho más rápida que descubrir el problema días después al revisar un reporte.
Por qué calibrarlas bien es un desafío real
Demasiadas alertas poco relevantes generan fatiga de alertas, llevando a que el equipo empiece a ignorarlas por completo; muy pocas alertas, o umbrales mal calibrados, permiten que problemas reales pasen desapercibidos durante demasiado tiempo antes de ser detectados.
