Un balanceador de carga recibe todas las solicitudes entrantes a un sistema y las distribuye entre varios servidores disponibles según distintos criterios —round robin, menor carga actual, cercanía geográfica— evitando que un único servidor reciba más tráfico del que puede manejar mientras otros permanecen ociosos.
Su relación con la escalabilidad horizontal
Es un componente esencial para que la escalabilidad horizontal funcione en la práctica: agregar más servidores solo mejora la capacidad total del sistema si el tráfico realmente se distribuye de forma equilibrada entre todos ellos, algo que el balanceador de carga se encarga de gestionar automáticamente.
