Una base de datos de documentos guarda cada registro como un documento autocontenido, generalmente en un formato similar a JSON, que puede incluir estructuras anidadas complejas, en lugar de dividir la información en múltiples tablas relacionadas entre sí como haría una base de datos relacional tradicional.
Su ventaja de flexibilidad
Permite que documentos dentro de una misma colección tengan campos ligeramente distintos entre sí sin necesitar modificar un esquema global, lo que resulta especialmente conveniente cuando se quiere iterar rápidamente sobre la estructura de los datos durante las primeras etapas de desarrollo de una aplicación.
