Un bloqueo reserva temporalmente el acceso a un dato específico —una fila, una tabla— para una transacción determinada, impidiendo que otras transacciones lo modifiquen (o a veces incluso lo lean) hasta que la transacción original libere ese bloqueo, garantizando así la consistencia de los datos durante operaciones concurrentes.
El riesgo asociado a su uso
Un uso excesivo o mal diseñado de bloqueos puede generar cuellos de botella de rendimiento, o incluso situaciones de interbloqueo (deadlock), donde dos transacciones quedan esperando indefinidamente a que la otra libere un recurso que a su vez necesitan para continuar.
