El clustering jerárquico construye progresivamente una estructura en forma de árbol (dendrograma), donde cada punto empieza como su propio grupo y se van fusionando los grupos más similares entre sí paso a paso, hasta llegar a un único grupo que contiene todos los datos.
Su ventaja principal
No requiere definir de antemano cuántos grupos se buscan: el dendrograma resultante permite “cortar” la jerarquía en distintos niveles para obtener más o menos grupos según se necesite, ofreciendo una visión mucho más rica de la estructura de agrupamiento que un único resultado fijo.
