Los datos longitudinales siguen a las mismas unidades de observación —los mismos individuos, las mismas empresas— a través de múltiples momentos en el tiempo, permitiendo estudiar cómo cambian sus características individuales, en lugar de comparar solo distintos grupos observados una única vez.
Por qué son especialmente valiosos
Permiten distinguir cambios que ocurren dentro de un mismo individuo a lo largo del tiempo, de diferencias que simplemente existen entre distintos individuos, algo que un estudio transversal (una sola medición de muchos individuos distintos) no puede diferenciar con la misma claridad.
