Un diagrama de tallo y hoja organiza los datos numéricos separando cada valor en un “tallo” (los dígitos principales) y una “hoja” (el último dígito), permitiendo ver de un vistazo tanto la forma general de la distribución como los valores exactos y originales de cada observación, algo que un histograma tradicional no conserva.
Cuándo sigue siendo útil
Es especialmente práctico para conjuntos de datos relativamente pequeños que se analizan a mano o en un contexto educativo, aunque para conjuntos de datos grandes, herramientas de visualización más modernas como el histograma o el diagrama de caja suelen ser más prácticas y escalables.
