La distribución chi-cuadrado surge naturalmente al sumar los cuadrados de variables que siguen una distribución normal estándar, y es la base matemática de varias pruebas de hipótesis muy usadas, especialmente aquellas que comparan frecuencias observadas contra frecuencias esperadas en distintas categorías.
Su aplicación más conocida
Es la distribución que sustenta la prueba de chi-cuadrado, ampliamente usada para determinar si existe una relación estadísticamente significativa entre dos variables categóricas, como el género y la preferencia por un producto.
