Docker empaqueta una aplicación junto con todo lo que necesita para ejecutarse —bibliotecas, dependencias, configuración— dentro de un contenedor liviano y aislado, garantizando que la aplicación se comporte exactamente igual sin importar en qué máquina o entorno se ejecute ese contenedor.
Por qué resolvió un problema tan persistente
Eliminó en gran medida el clásico problema de “en mi máquina funciona”, donde una aplicación se comportaba de forma distinta según diferencias sutiles entre el entorno de desarrollo y el de producción, empaquetando todas esas dependencias específicas junto con la propia aplicación de forma reproducible.
