En lugar de enviar los datos a un servidor remoto para que un modelo los procese y devuelva el resultado, el Edge AI ejecuta el modelo directamente en el propio dispositivo —un teléfono, una cámara de seguridad, un sensor industrial— reduciendo la latencia y evitando enviar datos potencialmente sensibles a través de internet.
Su principal desafío técnico
Los dispositivos como teléfonos o sensores tienen memoria y capacidad de cómputo mucho más limitadas que un servidor en la nube, por lo que ejecutar modelos ahí suele requerir técnicas de cuantización y modelos especialmente compactos, diseñados desde el principio pensando en esas restricciones.
