Una serie de tiempo estacionaria mantiene propiedades estadísticas estables —su media, su varianza, su estructura de autocorrelación— a lo largo de todo el período observado, sin tendencias crecientes o decrecientes sostenidas ni cambios sistemáticos en su variabilidad.
Por qué es un requisito de muchos modelos
Muchos modelos clásicos de series de tiempo, como el ARIMA, asumen que la serie es estacionaria (o pueden transformarla para que lo sea, por ejemplo, calculando diferencias sucesivas entre observaciones), ya que sin esa estabilidad estadística resulta mucho más difícil hacer inferencias confiables sobre el comportamiento futuro de la serie.
