Un gráfico de contorno dibuja líneas que conectan puntos con el mismo valor de una tercera variable (de forma similar a las curvas de nivel de un mapa topográfico), permitiendo representar una superficie tridimensional completa en un gráfico bidimensional más fácil de interpretar con precisión.
Dónde se usa habitualmente
Es común para visualizar la densidad de puntos en un gráfico de dispersión muy poblado (mostrando dónde se concentran más observaciones), y en campos como la meteorología o la geología, donde representar superficies continuas de presión, temperatura o elevación es una necesidad frecuente.
