Un gráfico engañoso usa (deliberadamente o por descuido) técnicas de diseño que distorsionan la impresión visual de los datos respecto a lo que realmente representan: ejes truncados, escalas inconsistentes entre gráficos comparados, tamaños desproporcionados, o elegir selectivamente qué período de tiempo mostrar para sugerir una tendencia que no representa el panorama completo.
Por qué reconocerlos es una habilidad importante
Tanto quien crea visualizaciones como quien las consume se benefician de poder identificar estas técnicas, ya sea para evitarlas al comunicar datos propios de forma honesta, o para no dejarse influir indebidamente por visualizaciones ajenas diseñadas para transmitir una impresión particular más que la realidad completa de los datos.
