La jerarquía visual usa tamaño, color, contraste y posición para establecer un orden deliberado de importancia entre los elementos de un diseño, asegurando que el ojo se dirija primero hacia lo más relevante, y solo después hacia los detalles secundarios de apoyo.
Su aplicación en un dashboard
Los indicadores más críticos deberían destacarse mediante mayor tamaño o posición prominente, mientras que información de contexto o detalle secundario debería ocupar un espacio visualmente menos protagónico, guiando naturalmente la atención de quien consulta el dashboard hacia lo que realmente importa primero.
