La lematización convierte cada palabra a su forma canónica de diccionario —por ejemplo, “corriendo” y “corrió” se reducen ambas a “correr”— usando un análisis gramatical más completo que el stemming, que simplemente recorta terminaciones sin verificar si el resultado es una palabra válida.
Por qué suele preferirse cuando la precisión importa
Al producir siempre palabras reales y gramaticalmente correctas, la lematización resulta más confiable para tareas donde la calidad del preprocesamiento afecta directamente la interpretación posterior del texto, aunque requiere más recursos computacionales y conocimiento lingüístico específico del idioma que el stemming.
