Un mapa hexbin divide el área geográfica en una grilla de hexágonos, y colorea cada hexágono según cuántas observaciones caen dentro de esa celda, resolviendo el problema de que un mapa de puntos con demasiadas observaciones individuales se vuelve ilegible por superposición.
Por qué se eligen hexágonos en lugar de cuadrados
Los hexágonos tienen vecinos equidistantes en las seis direcciones (a diferencia de una grilla cuadrada, donde los vecinos diagonales están más lejos que los adyacentes), lo que produce patrones visuales más uniformes y estéticamente más agradables al representar densidad geográfica.
