Un modelo de consistencia define exactamente qué garantías ofrece un sistema distribuido sobre la visibilidad de los cambios: desde la consistencia fuerte (todos los nodos ven inmediatamente el mismo valor actualizado) hasta la consistencia eventual (los nodos eventualmente convergerán al mismo valor, pero pueden divergir temporalmente mientras tanto).
Por qué elegir el modelo correcto es tan importante
Diferentes aplicaciones tienen necesidades muy distintas: un sistema bancario probablemente requiera consistencia fuerte para evitar inconsistencias en saldos de cuentas, mientras que un contador de “me gusta” en una red social puede tolerar perfectamente consistencia eventual, priorizando en cambio la velocidad y disponibilidad del sistema.
