En este patrón, el nodo maestro se encarga de coordinar el trabajo general —dividir las tareas, asignarlas a los nodos disponibles, monitorear su progreso— mientras que los nodos trabajadores ejecutan efectivamente el procesamiento de datos asignado, reportando sus resultados de vuelta al nodo maestro para que los combine.
Su punto de fragilidad histórico
Un diseño con un único nodo maestro puede convertirse en un punto único de falla: si ese nodo cae, todo el cluster podría quedar sin coordinación central, razón por la cual los sistemas distribuidos modernos suelen incorporar mecanismos de alta disponibilidad específicamente para el rol del nodo maestro, permitiendo que otro nodo asuma ese rol automáticamente si el maestro original falla.
