Una paleta divergente combina dos escalas secuenciales de colores distintos que comparten un punto medio neutro (generalmente blanco o gris), usada para representar valores que se alejan en direcciones opuestas de un punto de referencia significativo, como una variación positiva o negativa respecto a cero, o respecto a un promedio.
Un ejemplo típico de su uso
Es la elección natural para mapas que muestran el resultado de una elección con dos partidos principales, donde un color representa la victoria de un lado y el otro color la del contrario, con la intensidad del color indicando el margen de esa diferencia respecto al punto medio de empate.
