PaaS ofrece un entorno ya configurado y gestionado para desarrollar, ejecutar y escalar aplicaciones, encargándose automáticamente de aspectos como el sistema operativo, las actualizaciones de seguridad, y buena parte de la infraestructura subyacente, permitiendo a los desarrolladores enfocarse principalmente en el código de su aplicación.
Su posición entre IaaS y SaaS
Ofrece más flexibilidad que un software completamente terminado (SaaS), permitiendo construir aplicaciones personalizadas, pero con mucha menos complejidad operativa que gestionar infraestructura completa desde cero (IaaS), siendo un punto intermedio conveniente para muchos equipos de desarrollo.
