El problema de archivos pequeños surge cuando un sistema termina con muchísimos archivos de tamaño diminuto, en lugar de una cantidad razonable de archivos más grandes, ya que cada archivo individual conlleva cierta sobrecarga de gestión (metadatos, apertura, cierre) que se vuelve significativa cuando se multiplica por millones de archivos pequeños.
Sus causas más comunes
Suele originarse en sistemas de streaming que escriben datos con mucha frecuencia en pequeños incrementos, o en procesos mal configurados que generan demasiadas particiones diminutas, siendo la compactación periódica de archivos la solución estándar para mitigar este problema una vez que ya ocurrió.
