La serialización transforma una estructura de datos —un objeto en memoria de un programa— en una secuencia de bytes que puede guardarse en un archivo o enviarse a través de una red, siendo un paso indispensable para almacenar o transmitir cualquier tipo de información entre sistemas o a lo largo del tiempo.
Por qué elegir bien el formato de serialización importa
Distintos formatos de serialización (JSON, Avro, Protocol Buffers, entre otros) ofrecen distintos compromisos entre legibilidad humana, tamaño del archivo resultante, velocidad de lectura y escritura, y capacidad de evolucionar el esquema con el tiempo sin romper compatibilidad con sistemas existentes.
