Un sparkline es una versión extremadamente minimalista de un gráfico de líneas, sin ejes, etiquetas ni ningún elemento decorativo adicional, diseñado específicamente para caber en un espacio muy reducido, como junto a un número dentro de una tabla o una tarjeta de indicador, mostrando solo la forma general de la tendencia.
Su propósito específico
No busca comunicar valores precisos (para eso está el número junto al que suele acompañarse), sino dar una impresión rápida de la trayectoria reciente de una métrica —si viene subiendo, bajando o estable— en el espacio mínimo posible dentro de un dashboard denso en información.
