Las pruebas de datos verifican automáticamente afirmaciones específicas sobre un conjunto de datos —“esta columna nunca debería tener valores nulos”, “estos dos totales deberían coincidir”— de forma similar a como las pruebas de software verifican que el código funciona correctamente, deteniendo o alertando cuando esas expectativas no se cumplen.
Por qué se volvieron una práctica estándar
Aplicar pruebas sistemáticas a los datos, en lugar de descubrir problemas de calidad recién cuando alguien nota un número extraño en un reporte, permite detectar y corregir errores mucho más temprano, antes de que se propaguen hacia análisis y decisiones basadas en datos incorrectos.
