La transformación de Box-Cox aplica una familia de transformaciones matemáticas parametrizadas (que incluye, como caso particular, la transformación logarítmica) y estima automáticamente cuál es el parámetro óptimo que hace que los datos transformados se acerquen lo más posible a una distribución normal.
Por qué es más flexible que elegir una transformación fija
En lugar de decidir manualmente si aplicar una raíz cuadrada, un logaritmo, u otra transformación específica, Box-Cox busca sistemáticamente, dentro de una familia amplia de transformaciones posibles, cuál se ajusta mejor a los datos concretos que se están analizando.
