La unicidad verifica que no existan registros duplicados representando a la misma entidad real —el mismo cliente registrado dos veces con datos ligeramente distintos, la misma transacción cargada por error más de una vez— algo que puede distorsionar seriamente cualquier análisis o conteo basado en esos datos.
Por qué los duplicados no siempre son obvios de detectar
Los duplicados exactos son fáciles de identificar automáticamente, pero los duplicados con pequeñas variaciones (un nombre escrito ligeramente distinto, una dirección con un formato diferente) requieren técnicas más sofisticadas de coincidencia difusa para poder detectarse de forma confiable.
