Como un flujo de streaming es, en principio, infinito y continuo, las ventanas de tiempo dividen ese flujo en segmentos manejables —por ejemplo, “los últimos 5 minutos”— permitiendo calcular agregaciones como promedios o conteos sobre cada ventana, en lugar de tener que esperar a que el flujo completo “termine” (algo que nunca ocurre en streaming puro).
Sus tipos más comunes
Las ventanas fijas (tumbling) dividen el tiempo en segmentos consecutivos sin superposición; las ventanas deslizantes (sliding) se superponen parcialmente entre sí, actualizándose de forma más continua; y las ventanas por sesión agrupan eventos según períodos de actividad continua, cerrando la ventana tras un período de inactividad.
