Una API REST expone los datos de un sistema como “recursos” identificados mediante URLs, permitiendo interactuar con ellos usando los métodos estándar de HTTP: GET para leer, POST para crear, PUT o PATCH para actualizar, y DELETE para eliminar, siguiendo convenciones ampliamente adoptadas en el desarrollo web.
Por qué se volvió el estándar dominante
Su simplicidad conceptual, su compatibilidad directa con la infraestructura ya existente de la web, y la amplia familiaridad de los desarrolladores con sus convenciones la convirtieron en el estilo de API más usado durante más de una década, aunque alternativas como GraphQL ganaron terreno para casos de uso específicos con necesidades de consulta más flexibles.
