GraphQL permite que una aplicación cliente especifique con precisión qué campos de datos necesita en una consulta, en lugar de recibir siempre una estructura de respuesta fija predefinida por el servidor, reduciendo tanto la sobre-entrega de datos innecesarios como la necesidad de hacer múltiples solicitudes para obtener información relacionada.
Su diferencia con una API REST tradicional
Mientras que una API REST típica expone múltiples endpoints fijos, cada uno devolviendo una estructura predeterminada, GraphQL expone un único punto de entrada flexible donde el cliente define exactamente la forma de los datos que necesita en cada consulta específica, incluso combinando datos que en REST requerirían varias solicitudes separadas.
