Un asistente virtual combina comprensión del lenguaje natural con la capacidad de ejecutar tareas concretas —agendar un recordatorio, controlar un dispositivo, buscar información— yendo un paso más allá de un chatbot conversacional simple, que se limita principalmente a responder con texto.
Su evolución con los LLM
Los asistentes virtuales más antiguos dependían de comandos de voz predefinidos y un conjunto limitado de acciones posibles. Los asistentes construidos sobre modelos de lenguaje modernos pueden entender instrucciones formuladas de forma mucho más libre y natural, y combinarse con function calling para ejecutar acciones más complejas y variadas.
