Cassandra distribuye los datos entre muchos servidores de forma que no exista un único nodo maestro central, lo que le permite seguir funcionando incluso si varios servidores fallan simultáneamente, priorizando la disponibilidad continua sobre la consistencia inmediata en todos los nodos.
Dónde se destaca
Es especialmente adecuada para aplicaciones que necesitan escribir grandes volúmenes de datos de forma continua y distribuida geográficamente, como sistemas de mensajería a gran escala o plataformas de streaming, donde la disponibilidad constante es más crítica que la consistencia instantánea entre todas las réplicas.
