La codificación visual es la decisión fundamental detrás de cualquier gráfico: qué propiedad visual (posición, longitud de una barra, color, tamaño) se usará para representar cada variable de los datos, siendo esta elección la que determina en gran medida qué tan fácil o difícil será interpretar correctamente esa información.
Por qué algunas codificaciones son mejores que otras
La investigación en percepción visual demostró que las personas estiman con mucha más precisión posiciones y longitudes que ángulos, áreas o colores; por eso un gráfico de barras (que usa longitud) suele comunicar magnitudes con más precisión que un gráfico de torta (que usa ángulo) para representar exactamente el mismo tipo de datos.
