La curtosis mide qué tan “puntiaguda” o “achatada” es una distribución respecto a la distribución normal, y en particular, qué tan probable es observar valores extremos (colas pesadas) en comparación con lo que predeciría una distribución normal.
Por qué importa en la práctica
Una curtosis alta indica una mayor probabilidad de observar valores extremos de lo que una distribución normal sugeriría, algo especialmente relevante en finanzas y gestión de riesgo, donde subestimar la probabilidad de eventos extremos puede tener consecuencias graves.
