Un dashboard estratégico presenta un conjunto reducido de indicadores clave que reflejan el desempeño general de la organización respecto a sus objetivos de largo plazo, actualizándose con menor frecuencia (semanal o mensual) que un dashboard operativo, y priorizando tendencias generales por sobre fluctuaciones de corto plazo.
Su diseño distintivo
Suele mostrar menos métricas que un dashboard operativo, pero cada una cuidadosamente elegida por su relevancia estratégica, complementadas con comparaciones históricas y contexto que ayuden a una audiencia ejecutiva a entender rápidamente si la organización avanza en la dirección correcta.
