Los deciles dividen un conjunto de datos ordenado en diez partes iguales, siendo el primer decil el valor por debajo del cual cae el 10% de las observaciones, el segundo decil el 20%, y así sucesivamente hasta el noveno decil, que deja por debajo al 90% de los datos.
Dónde se usan habitualmente
Son comunes en análisis de distribución de ingresos y riqueza, donde comparar el decil más alto contra el más bajo (por ejemplo, cuánto gana el 10% más rico comparado con el 10% más pobre) es una forma estándar de cuantificar la desigualdad dentro de una población.
