La distribución binomial modela situaciones como “tirar una moneda 10 veces y contar cuántas veces sale cara”, donde hay un número fijo de intentos independientes, cada uno con solo dos resultados posibles (éxito o fracaso) y la misma probabilidad de éxito en cada intento.
Dónde se aplica
Es útil para modelar cualquier situación de conteo de éxitos en intentos repetidos e independientes: la cantidad de productos defectuosos en un lote de fabricación, la cantidad de clientes que responden a una campaña de marketing, o la cantidad de pacientes que responden positivamente a un tratamiento en un ensayo clínico.
