El enmascaramiento de datos reemplaza o oculta parcialmente valores sensibles —como mostrar solo los últimos cuatro dígitos de un número de tarjeta de crédito— manteniendo un formato similar al original, de forma que los datos sigan siendo útiles para pruebas, desarrollo o análisis, sin exponer la información sensible real subyacente.
Su diferencia con la anonimización completa
A diferencia de la anonimización, que busca eliminar por completo cualquier posibilidad de identificar a una persona, el enmascaramiento suele preservar cierta utilidad y formato reconocible de los datos, siendo especialmente común en entornos de desarrollo y pruebas donde se necesitan datos realistas sin exponer información productiva sensible real.
