Un error tipo II (también llamado “falso negativo”) ocurre cuando una prueba estadística concluye que no hay evidencia suficiente de un efecto o diferencia, cuando en realidad ese efecto sí existe en la población, simplemente no se detectó con los datos disponibles.
Su relación con la potencia estadística
La probabilidad de cometer un error tipo II está directamente relacionada con la potencia estadística de una prueba: una prueba con mayor potencia tiene menor probabilidad de cometer este tipo de error, típicamente lograda con muestras más grandes o efectos más marcados y fáciles de detectar.
