Los métodos paramétricos asumen que los datos siguen una distribución específica (frecuentemente, la distribución normal), caracterizada completamente por un pequeño número de parámetros, como su media y su varianza, lo que permite usar fórmulas matemáticas más precisas y potentes cuando esos supuestos son razonables.
Su ventaja cuando los supuestos se cumplen
Cuando el supuesto de distribución es correcto, los métodos paramétricos suelen ofrecer mayor poder estadístico —mayor capacidad de detectar un efecto real cuando existe— que sus equivalentes no paramétricos, siendo la razón por la que suelen preferirse cuando hay evidencia razonable de que sus supuestos se cumplen.
