Originalmente diseñadas para renderizar gráficos en videojuegos, las GPU (Graphics Processing Units) son extremadamente eficientes realizando muchísimas operaciones matemáticas simples de forma simultánea, una capacidad que resultó ser exactamente lo que necesita el entrenamiento de redes neuronales, basado en enormes cantidades de multiplicaciones de matrices.
Su rol en el auge del deep learning
La disponibilidad de GPU cada vez más potentes y accesibles fue uno de los tres factores clave (junto con más datos y mejores algoritmos) que permitieron el salto del deep learning en la última década, reduciendo de semanas a horas el tiempo necesario para entrenar modelos grandes.
