Un gráfico de burbujas ubica cada observación según dos variables en los ejes horizontal y vertical, igual que un gráfico de dispersión tradicional, pero además representa una tercera variable mediante el tamaño de cada punto (“burbuja”), permitiendo comunicar tres dimensiones de información en un único gráfico bidimensional.
Su principal riesgo de interpretación
El ojo humano no es tan bueno comparando áreas como comparando longitudes; además, es fácil (y engañoso) escalar el tamaño de las burbujas según el diámetro en lugar del área, exagerando visualmente las diferencias reales entre los valores representados si no se tiene cuidado con esa proporción.
