La media geométrica multiplica todos los valores de un conjunto de datos y calcula la raíz enésima de ese producto (donde n es la cantidad de valores), siendo especialmente apropiada para promediar tasas de crecimiento o cambios porcentuales, donde la media aritmética tradicional daría un resultado engañoso.
Un ejemplo de por qué importa
Si una inversión crece un 10% un año y cae un 10% al año siguiente, la media aritmética de esos cambios sugeriría un crecimiento nulo, cuando en realidad la inversión terminó levemente por debajo de su valor inicial; la media geométrica captura correctamente ese efecto compuesto, siendo el método correcto para promediar tasas de rendimiento a lo largo del tiempo.
