La prueba de Kruskal-Wallis extiende la lógica de la prueba de Mann-Whitney a más de dos grupos, comparando los rangos combinados de todas las observaciones entre tres o más grupos independientes, sin necesitar asumir que los datos siguen una distribución normal, a diferencia de lo que requiere un ANOVA tradicional.
Cuándo se prefiere sobre ANOVA
Es la alternativa apropiada cuando no se puede asumir normalidad en los datos de cada grupo, cuando los tamaños de muestra son pequeños, o cuando existen outliers significativos que podrían distorsionar una comparación de medias tradicional entre los grupos.
