La prueba de Levene evalúa si la varianza de una variable es similar entre distintos grupos, siendo un chequeo habitual antes de aplicar pruebas como ANOVA, que asumen que la variabilidad dentro de cada grupo comparado es razonablemente similar (homogeneidad de varianzas).
Qué hacer si esa homogeneidad no se cumple
Si la prueba de Levene indica que las varianzas entre grupos difieren significativamente, suele recomendarse usar versiones alternativas de las pruebas que no asuman varianzas iguales, o recurrir a pruebas no paramétricas que no dependan de ese supuesto específico.
