Cuando se agrega o se retira un servidor de un sistema distribuido particionado, el rebalanceo redistribuye automáticamente las particiones de datos existentes entre el nuevo conjunto de servidores disponibles, buscando mantener una carga de trabajo equilibrada entre todos ellos sin necesitar intervención manual.
Por qué puede ser una operación costosa
Mover grandes volúmenes de datos entre servidores durante un rebalanceo consume ancho de banda de red y capacidad de procesamiento significativos, por lo que muchos sistemas distribuidos lo programan cuidadosamente para minimizar el impacto sobre las operaciones normales del sistema mientras el proceso está en curso.
