Una variable confusora afecta tanto a la variable que se cree causa (independiente) como a la que se cree efecto (dependiente), generando una asociación aparente entre ambas que en realidad se explica, total o parcialmente, por la influencia de esa tercera variable no considerada en el análisis.
Un ejemplo clásico
Existe una correlación entre la cantidad de heladerías abiertas en una ciudad y la cantidad de ahogamientos en piletas, pero ninguna de las dos variables causa a la otra: la temperatura es la variable confusora que impulsa a ambas simultáneamente, generando esa asociación engañosa si no se tiene en cuenta.
