La ponderación muestral asigna un peso distinto a cada observación de una muestra, generalmente para compensar que ciertos grupos quedaron sobre o subrepresentados respecto a su proporción real en la población, ajustando los cálculos finales para que reflejen mejor esa composición real.
Un ejemplo habitual
Si una encuesta terminó con más respuestas de un grupo etario del esperado y menos de otro, ponderar los resultados según la proporción real de cada grupo en la población permite corregir esa distorsión antes de reportar conclusiones generales, sin necesidad de descartar las respuestas ya recolectadas.
