La puntuación Z transforma un valor específico en un número que indica cuántas desviaciones estándar por encima o por debajo de la media se encuentra ese valor, permitiendo comparar directamente valores que provienen de distribuciones con escalas y unidades completamente distintas.
Un uso práctico habitual
Permite identificar valores atípicos de forma estandarizada (valores con una puntuación Z muy alta o muy baja, típicamente por encima de 2 o 3 en valor absoluto), y también facilita comparar el desempeño relativo de una observación en distintos contextos, como comparar el resultado de un estudiante en dos exámenes con escalas de puntaje distintas.
