Una variable aleatoria traduce los resultados de un experimento incierto —como tirar un dado o medir la altura de una persona elegida al azar— a valores numéricos concretos, permitiendo aplicarles todas las herramientas matemáticas de la probabilidad y la estadística.
Sus dos grandes tipos
Una variable aleatoria discreta toma un conjunto contable de valores posibles (como el resultado de tirar un dado: 1, 2, 3, 4, 5 o 6); una variable aleatoria continua puede tomar cualquier valor dentro de un rango (como la altura exacta de una persona), lo que exige herramientas matemáticas ligeramente distintas para cada caso.
